Proponen expertos dar solución conjunta al problema del agua.

En opinión del investigador del Instituto de Geografía, Joel Carrillo, el problema no es de cantidad, sino de la forma en que se extrae del subsuelo, es decir, la insuficiencia de tuberías, llaves y bombas y el poco entendimiento para usarla en forma armónica en su relación con el ambiente
Notimex.
Dom, 16/08/2009 - 20:01
México.- El problema del agua en el valle de México es complejo e histórico y requiere de una solución interdisciplinaria, con participación de los actores involucrados, incluida la sociedad, coincidieron especialistas de la UNAM.
En opinión del investigador del Instituto de Geografía, Joel Carrillo, el problema no es de cantidad, sino de la forma en que se extrae del subsuelo, es decir, la insuficiencia de tuberías, llaves y bombas y el poco entendimiento para usarla en forma armónica en su relación con el ambiente.
En tanto, el secretario técnico de Proyectos Especiales del Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad, Arsenio Ernesto González Reynoso, refirió que la condición actual con respecto al líquido tiene una base histórica.
"El problema de abasto y distribución de agua ha existido por décadas en una planicie naturalmente lacustre, donde el agua era abundante, pero fue desecada; los acuíferos han sido explotados en forma ineficiente y en consecuencia, el recurso hídrico es traído de otras zonas, como Lerma y Cutzamala", explicó.
En tanto, Gian Carlo Delgado Ramos, investigador del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, explicó que del monto de agua empleado a nivel mundial, 85 por ciento es acaparado por 12 por ciento de la población.
Precisó que de toda el agua, 65 por ciento se destina a uso agrícola, 25 por ciento al industrial y 10 por ciento al humano; aunque en México cambian ligeramente los porcentajes, la tendencia es similar, y se espera que para 2030 el consumo nacional aumentará en 25 por ciento.
Respecto a las soluciones al problema del agua, González Reynoso planteó un cambio de paradigma, que vaya más allá del punto de vista de la ingeniería, donde la sociedad se autorregule para que con un mismo caudal asequible, el agua rinda más, sea compartida con los ecosistemas y con las poblaciones vecinas.
Carrillo Rivera señaló que para mejorar la situación actual se pueden hacer compensaciones, manejo y gestión del recurso hídrico con la participación generalizada, y un programa de formación que permita desde la niñez hacer conciencia de lo que se debe hacer.
Delgado Ramos sostuvo que parte de la solución se basa en una nueva cultura o un nuevo contrato social en torno al tema, donde se garantice su acceso a toda la población y se limite el despilfarro.
Los investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) coincidieron que una de las primeras acciones puede ser la reparación de fugas, pero no sólo en los hogares, sino en las redes primarias o de distribución, donde se estima que se pierde hasta 38 por ciento.
Tan sólo el sistema Cutzamala representa un tercio de las fugas, y si éstas no existieran se tendría un caudal adicional, aseveraron.

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